CARMORVANE
Hay una gran cantidad de misterios que todavía invitan a ser considerados, analizados, especialmente lo que nos lega los países árabes, el mismo oriente, que vale la pena repasar algo de lo que nos enseñan. Así, nos recuerda monogrsfís.com que,durante la quinta cultura atlante el "divino" Manú del Oráculo central del Sol seleccionó a un grupo de humanos que habían perdido ya algo de su clarividencia y que habían desarrollado en su lugar los principios de la facultad pensante, y les condujo a Asia Central, a la zona del desierto del Gobi, donde se sentaron las bases de las futuras civilizaciones y culturas Hindú, Persa y Egipcio-Caldea.
En un análisis sobre ello hemos considerado la valiosa aportaciones de Emilio Sáinz Ortega , director de la revista Biosophia., quien expone entre sus aportaciones, por ejemplo, que:
Los Misterios procedentes de Asia Central fueron denominados Misterios Orientales de Sabiduría, y fueron dirigidos por los grandes Iniciados e Instructores de la humanidad de los tiempos atlantes, que se habían retirado ya de la Tierra a la esfera espiritual de la luna desde donde revelaban dicha sabiduría cósmica. El conocimiento de los Misterios Orientales estaba influenciado e inspirado de forma Luciférica, con el fin de apartar a los seres humanos de su camino terrenal de evolución y persuadirles para que optasen por vivir en el Nirvana de un mundo espiritual, lejos del dolor y falsedad del mundo material (de hecho el mismo Lucifer encarnó en una escuela de misterios en China hacia el año 3.000 antes de Cristo para suministrar su sabiduría en forma de imágenes de pensamiento de contenido espiritual).
Mientras que los Misterios de Oriente eran de Sabiduría, los Misterios Nórdicos y Germánicos europeos eran de valor y voluntad, pues desarrollaban tanto el ego como las fuerzas que permitirían al hombre enfrentarse con valentía y coraje al mal para conquistarlo y redimirlo, que es la misión del actual alma consciente. Son misterios Saturnales, de la tierra y de la voluntad, pues se basan en fuerzas de la tierra y de lo físico que tuvieron su origen en el antiguo Saturno, mientras que los Misterios Orientales son Lunares (luciféricos, basados en el Nirvana espiritual).
De Irlanda son oriundos los grandes Misterios de Hibernia, los misterios del sol, como continuidad del oráculo central del Sol de los tiempos atlantes, en los que el pupilo, después de una larga preparación, aprendía a conocer lo que hay detrás del Verano y el Invierno, lo Masculino y lo Femenino, el Sol y la Luna, la Ciencia y el Arte, en conexión con las fuerzas solares dadoras de vida, la agricultura y la cría de ganado.
Los Misterios del Sur o Meridionales conforman la cuarta corriente de misterios, los Misterios del hombre provenientes de Egipto (el culto a la momificación), vía Roma (desarrollo del pensamiento judicial basado en la posesión privada), en los que el materialismo se desarrolló gradualmente como una forma de evolución del alma consciente, lo cual fue transferido a la Iglesia Católica y a la cultura burguesa materialista, al protestantismo que posteriormente dió lugar al movimiento Rosacruz. En estos misterios del cuerpo físico, se experimenta la Imitatio Christi: su muerte y su resurrección, y coinciden con lo que los griegos en los tiempos precristianos conocieron como Misterios Dionisíacos. Dionisos como puente y comprensión del Cristo, cuya fuerza solar requería, como nota común a todas las referidas corrientes, la transformación de la sabiduría en amor.
El misterio del Grial, portador de las fuerzas de resurrección cristianas, como objeto sagrado está conectado con el misterio de la sangre de Cristo y con el cáliz que contuvo el vino en la ultima Cena ("Esta es mi sangre"), en el cual José de Arimatea recogió la sangre que fluía de las heridas del Cristo crucificado, que luego fue llevado a Inglaterra, y se convirtió en el centro del Castillo del Grial, Camelot en la isla de Avalon, y de la Tabla Redonda del Rey Arturo.
Los Misterios de Hibernia, los Celtas y la Corriente Oriental Hibernia es la antigua Irlanda, uno de los restos del continente atlante, y por tanto está conectada con la clarividencia atlante y el gran Oráculo Solar Atlante. En sus ocultos misterios mayores el discípulo tenía que pasar por una experiencia interna entre dos estatuas, una de ellas masculina fría e invernal que retrotraía las condiciones previas al nacimiento y al pasado cósmico de las etapas de la antigua Luna, el antiguo Sol y el antiguo Saturno, y la otra estatua femenina, cálida y veraniega, que aportaba imágenes de un futuro tras la muerte y de las futuras etapas de Júpiter, Venus y Vulcano. Y entre esos pasado masculino y futuro femenino el discípulo encontraba el nexo común del Cristo como el Ser Cósmico aglutinador de todas las etapas.
A su vez los pueblos celtas, de origen Indo-germánico, llegaron a las áreas occidentales de Europa dentro del primer milenio antes de Cristo. De entre ellos los Dorios, alrededor de ese año 1.000 a. C. se instalaron en Grecia, mientras que los Latinos se trasladaron a Italia y las llamadas tribus celtas se extendieron por las Alemaniay Suiza actuales, así como por la Francia Occidental, Irlanda, Escocia e Inglaterra, de forma que todos estos pueblos griegos, romanos y celtas vinieron a asumir y aportar el primer impulso Cristiano.
Toda la cultura Celta estaba basada en la triplicidad, de manera que más que el contraste binario bien-mal o luz-oscuridad, lo fundamental era la forma ternaria, el medio y el equilibrio entre los extremos. Su sociedad estaba dividida en tres clases: los guerreros, los druidas (sacerdotes y jueces) y los bardos(cantores y médicos). Eran guerreros terribles, hasta el sacrificio total, cuyo mayor triunfo era la muerte heróica en el campo de batalla y cuyas leyendas heróicas, reyes divinos, druidas y mundo divino regían todos los aspectos de sus vidas. Los celtas llegaron a saber que el Gran Espíritu del Sol estaba preparando su descenso a la Tierra, pues el espíritu de la raza de los pueblos célticos estaba fuertemente conectado con las fuerzas cósmicas del Cristo, hasta convertirse con posterioridad al año 900 en el espíritu conductor e introductor de la Cristiandad esotérica Están también los misterios de la Corriente del Sur,
De entre los Misterios referidos en su momento por Rudolf Steiner: los de la Luz, del Hombre y de la Tierra, los Misterios de la Luz o Sabiduría procedían de la India y eran misterios jerárquicos que en Europa condujeron al feudalismo y después a la ciencia moderna, de manera que, mientras no fueron cristianizados como corriente del Grial, fueron empleados por Ahriman para sus propios propósitos.
Los Misterios del Hombre que conforman la Corriente del Sur, que fué originada en Lemuria, llegó a Europa a través de Egipto y Roma. Influenciada por Lucifer, condujeron al desarrollo de la vida judicial y a la larga a la burguesía europea con sus libertades civiles. La Cristiandad se convirtió en el gran sistema de leyes que es la religión Católica Romana, llena de legalismos y conceptos jurídicos provenientes de Roma, con ideas base como la deuda y la culpa que nunca existieron ni en los misterios del este ni en Grecia.
Los Misterios de la Tierra que a su vez constituyen la Corriente del Norte, se convirtieron en el fundamento de nuestra vida económica, como una de las bases de la cultura del alma consciente. Lo económico ya no se apoya en la fraternidad ni en el espíritu, sino que se ha convertido en el más grosero egoísmo y frío despotismo que amenazan con engullir a toda la humanidad. En tal corriente los opositores son los Asuras, el real AntiCristo que intentan destruir el desarrollo del ego de la humanidad, los cuales únicamente pueden ser neutralizados y conquistados mediante la fuerza del Cristo etérico y la compasión por el sufrimiento de los oprimidos.


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