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La vida no es un problema para ser resuelto, es un misterio para ser vivido.Anónimo

Generalidades, antecedentes

José Pedro de Freitas, más conocido como Zé Arigó. En la época que funcionaba la Sociedad Chilena de Parapsicología bajo la presidencia de Eduardo Chiorrini y su vicepresidente encargado de  sus investigaciones, el ya  desaparecido dr. Bienio Onetto, estuvo interesada en la fenomenología de Ze Arigó. Se investigó sobre sus dones, especialmente sus La parapsicología siempre estivo interesada en la fenomenología del brasileño  curaciones, operaciones que realizaba con instrumentos rústicos y  no se podían explicar con el rigor de la ciencia.

Por la Sociedad pasaron algunas personas que fueron tratadas por Arigó y sanadas por él, comentando sobre la forma rustica en que hacía sus operaciones y curaciones., muchas de ellas lograron su curación, para sorpresa de los propios médicos que las tenían como paciente

Saltó a la fama cuando fue visitado por el senador brasileño Lúcio Bittencourt, quien estaba haciendo campaña en aquel distrito. Bittencourt sufría de cáncer pulmonar y los médicos le habían aconsejado operarse inmediatamente. Pero el político invitó a Arigó a su hotel en Belo Horizonte, donde lo operó y "el senador sanó por completo". Esta anécdota, como otras semejantes, eran relatadas entre los creyentes en Arigó de muy diversas maneras. Se comprobó que muchas de ellas eran falsas. Por ejemplo, la versión de que había operado de un glaucoma congénito a Segundinho, hijo del famoso cantante Roberto Carlos. Según "As memorias de Roberto Carlos", el mismo cantante aclaró que ello no era cierto. (Citado por el sacerdote y estudioso de la parapsicología Oscar González Quevedo, revista "Amiga", 27/10/70).

La sociedad mantenía buena comunicación e intercambio de temas publicaciones con el padre Quevedo, quien aportaba sus percepciones, impresiones sobre las proezas, logros de Arigo, algunas las reconocía como insólitas

 La única explicación que se tenía era bajo la concepción del espiristimo, posesión que no esta avalada, ni se puede explicar por las ciencias tradicionales.

Como nos recuerda dios.com.ar,  Arigó, nació el 18 de octubre de 1922 en una pobre hacienda de Faria, localidad ubicada en Congonhas do Campo, un pueblo del interior de Minas Gerais.Hijo del campesino Antônio de Freitas Sobrinho y Doña Maria André de Freitas, era el mayor de una prole de diez hermanos. Corpulento y temperamental, con su rostro adornado con un gran mostacho negro, este rudo trabajador rural recibía en el Centro Espírita Jesús de Nazareno entre 200 y 300 pacientes por día. Católico devoto y adepto al kardecismo (sincretismo común en la idiosincrasia brasileña), Arigó realizaba diagnósticos, prescribía medicamentos y realizaba cirugías "a manos limpias" o sirviéndose de un cuchillo de cocina o una tijera común (sin esterilizar y sin anestesia) para, "extraer tumores benignos y malignos en todo el cuerpo y operar cataratas en los ojos.". Cuando atendía, entraba "en trance" e "incorporaba" al "doctor Fritz", un supuesto médico alemán que utilizaba a su cuerpo como medio para efectuar sus "operaciones". Sus "operaciones psíquicas" nunca duraban más de un minuto. Realizaba una rápida inspección ocular, que consistía en insertar una hoja de cuatro pulgadas en la cavidad del ojo del paciente y hacer palanca sobre el globo ocular hasta lograr que sobresaliera de su cuenca. Luego, trabajaba con el cuchillo sobre el cuerpo. No siempre causaba heridas o hemorragias.

Arigó decía, que en su cuerpo encarnaba el espíritu del "doctor Adolpho Fritz", un supuesto médico alemán fallecido en 1918. De su infancia recuerda "haber sido perseguido por una luz muy brillante, que casi lo ciega". Más tarde, dice, comenzó a oir "una voz que hablaba en una lengua extranjera". Arigó no hablaba alemán. Sin embargo, el espíritu del médico comenzó a instruirlo y a guiarlo en el arte de curar

Aporta, mis-enigmas-favoritos.blogspot.com, que, cuando entraba Arigo a en trance, un tal doctor Adolf Fritz, que ejerció la medicina durante la Segunda Guerra Mundial, utilizaba su cuerpo para realizar las sanaciones. Pero lo más increíble eran sus técnicas y su "instrumental", compuesto de navajas, cuchillos y cualquier objeto capaz de realizar una incisión y que tenían un aspecto más bien poco aséptico, por no decir sucio. Y nunca produjo una infección. Ninguno de sus pacientes pareció sufrir dolor, a pesar de que nunca utilizaba anestesia y realizaba la cirugía de manera rápida y brusca. Este es el testimonio de uno de los innumerables testigos de la singular praxis de Zé Arigó:

En una ocasión salió de su salita rápido, y con gran violencia introdujo una navaja por la vagina de una paciente. Acto seguido realizó violentos movimientos que asustaron a los presentes. A pesar de no utilizar anestesia, la mujer no parecía sentir dolor. Segundos después extrajo una bola desagradable del tamaño de un pomelo, un tumor. Lo soltó en el fregadero y se sentó. Y comenzó a llorar

Se sabe a los  25 años, se  casó con Arlete Andre, y dejó la casa paterna, yendo a trabajar a una mina de hierro. A medida que comenzaron a llegar los hijos (en total tuvo cinco), Arigó comenzó a tener "fortísimos dolores de cabeza". En sueños, decía, siempre oía la misma voz gutural en un idioma que no comprendía. Una noche, tuvo un sueño nítido: estaba en una sala de cirugía alrededor de un paciente. El que dirigía la operación tenía una voz muy familiar para Arigó... Fritz, el médico alemán, lo había escogido para "completar su obra en la Tierra". Según la leyenda, cuando Arigó recibió esta revelación salió corriendo a la calle a los gritos. Parientes y vecinos lo llevaron de regreso a la casa y él no paraba de llorar. Los médicos clínicos que lo atendieron lo encontraban bien, pese a que los dolores de cabeza continuaban. Su padre creyó que estaba endemoniado y convocó al párroco de la ciudad para que lo exorcizara, aparentemente sin resultados.
Así, Arigó decidió oir el ruego del "médico alemán" (¿habría comenzado a hablarle en portugués? ¿Arigó habría tomado un curso de alemán?) y comenzó a atender gente. El primero de ellos, siempre según la leyenda, fue un amigo que usaba muletas. "Ya es hora de que dejes esas muletas!", le dijo Arigó. Se las arrancó, le ordenó que caminase, y éste lo hizo... Saltó a la fama, como ya se comentó ,  cuando fue visitado por el senador brasileño Lúcio Bittencourt, quien estaba haciendo campaña en aquel distrito. Bittencourt sufría de cáncer pulmonar y los médicos le habían aconsejado operarse inmediatamente. Pero el político invitó a Arigó a su hotel en Belo Horizonte, donde lo operó y "el senador sanó por completo". Esta anécdota, como otras semejantes, era relatadas entre los creyentes en Arigó de muy diversas maneras.

Entrevistado a través de un Arigó "en trance", el "doctor Fritz" decía haber nacido en Munich. Su padre sufría asma y el médico le había recomendado que se mudara a un lugar con mejor clima, motivo por el cual los Fritz viajaron a Polonia cuando él tenía cuatro años. Obligado a trabajar desde joven a causa de la prematura muerte de sus padres, Fritz estudió medicina por su cuenta. Un mes antes de recibirse, entró un general con su hija en brazos y, pese a sus esfuerzos, no la pudo salvar. El militar acusó a Fritz de su muerte y lo mandó a encarcelar, donde sufrió toda clase de tormentos. Se escapó de la cárcel y huyó a Estonia, donde vivió entre 1914 y 1918, año en que murió. "Antes de desencarnar, recibiendo el chamado del padre, Jesús, me prometí a mí mismo que iba a volver a la Tierra para curar, siempre que pudiese. Y aquí estoy". Después de Arigó, centenares de médium y curanderos brasileños aseguraron incorporar al fantasmático "doctor Fritz".

Lo cierto, que Arigó fue un paragnosta muy estudiado por los interesados en la parapsicología, sus hechos no han sido todavía explicados por el rigor de la ciencias tradicionales, aunque los identificados con el esoterismo, especialmente el  espiritismo ha dado su punto de vistas bajo su óptica, basamentos.  Definitivamente n ser muy interesante en los estudios de la ciencia parapsicológica